¿Tu hijo tiene miedo al agua? – Haz que se deshaga de su miedo

Una vez que hayas decidido llevar a tu bebé al mar, tienes que ver cómo reacciona alrededor del agua. A algunos niños les encanta jugar en el agua, pero otros tienen miedo de nadar o incluso se niegan a acercarse al mar. Puede que lo notes cuando tenga que bañarse. Una tina llena de agua, una piscina o el mar no deben darle escalofríos, así que trata de ayudarlo a superar esta fobia.

Primero, debe tener en cuenta su edad cuando se detectó este miedo. Es recomendable que lo acostumbres al agua baja, para que a medida que crezca aprenda a disfrutarlo. Déjalo jugar en el agua y chapotear en una bañera o piscina hinchable, pero no lo dejes desatendido bajo ningún concepto. Además, debe ver tu actitud positiva de contacto con el agua o la natación. Con paciencia y perseverancia tus ánimos harán que tu bebé supere este miedo. Aunque es una práctica habitual, no lo tires nunca a la piscina, pensando que se acostumbrará. El efecto podría revertirse, y el bebé quedar traumatizado por esta experiencia.

Aquí hay otros pasos que puedes tomar en cuenta para quitar el miedo:

Tómese su tiempo al bañar al bebé, desde los primeros meses de vida. Si el jabón entra en el ojo repetidamente o el agua entra en los oídos, es posible que no esté dispuesto a recibir una cantidad mayor que el agua del baño. Sujétalo firmemente en los brazos cuando lo metas al agua o puedes acompañarlo si estás en el mar. No permitas que su cabeza baje. Si ve que puede confiar en ti y puede estar a salvo contigo, es posible que le empiece a gustar el agua. Se recomienda que registre a su hijo en clases de natación alrededor de los 4 años. Si la fobia al agua parece no desaparecer, puedes probar con clases particulares.

Anímalo a mojarse poco a poco: meter los dedos en el agua, luego seguir hasta las rodillas, luego hasta el abdomen y luego llegar hasta los brazos. Esos pasos harán que se acomode más fácilmente y comprenderá que el agua no duele. Use almohadas o aro inflable por un corto período de tiempo. Es bueno que el bebé vea que está a salvo, pero no debe volverse dependiente de ellos.

Explíquele a su hijo qué sucederá si mete la cabeza bajo el agua o si le entra agua por la nariz. Estos son los dos miedos más comunes de los más pequeños, pero una vez que aprenda a esquivarlos, ganará más confianza.

Empieza a acomodar al bebé con agua en una piscina o estanque donde no haya gente. La congestión puede distraer la atención de tus consejos y es posible que el bebé no te escuche cuando intentas enseñarle a nadar.

Anime a su bebé a aprender a nadar, pero no lo presione. Además, no lo hagas sentir mal o culpable por tener miedo al agua. Esto aumentaría aún más su miedo.

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